lunes, 23 de febrero de 2009

La amenaza púber

Cada día me convenzo más de que una de las peores etapas en la vida del ser humano, es la denominada "pubertad", y es que en esa etapa no sólo se es insoportable y estúpido (aunque el mayor crimen es llegar a adulto con esta condición), sino que también en ese inter entre ser un niño y un adulto, se es una cosa amorfa y nada agraciada, al menos en el mayor de los casos. No me cabe la menor duda de que si Dios existe, la pubertad es una muestra de que nos odia.

A la salida de las escuelas secundarias, en los camiones, calles, en las casa, por doquier, se puede identificar a un puberto del género masculino por varias cosas: usa kilos de gel gomina en el pelo, tiene un pseudobigote de tres pelos bajo la nariz tipo Juan Diego en el Tepeyac, con el cuál se siente el más machín de los machines, más macho aún que el wey que anuncia el shampú EGo, ese que es para los que son bien hombres; además nuestro especimen seguramente trae las patillas largas, largas, las cuales se "peina" con más kilos de gel gomina dejándolas con una forma muy particular, puntiagudas, muy pegaditas al rostro; quizá también traiga un arete en la lengua o uno en alguno de sus orejas, los cuáles usan a manera quita-pon, con eso de que en la escuela no se los dejan traer...

En el caso niña púber, podemos identificar a este grupo por algunas cosas, tales como: se hace dos churritos al frente colgando frente a sus ojos,los cúales están hechos con base en toda una botella de spray para cabello "super punk"; cabe destacar que entre más largos sean sus "churritos" son considerados más nice entre la banda de la secu. La chica puberta por lo general también trae las cejas al mero estilo de los polivoces, o sea, que sus cejas antaño estilo Vicente Fernández, ahora son una delgada línea casi invisible que rodea los ojos y la cuál en alguno de los casos marcan con delineador negro o café.

Como persona que ha sobrevivido a los embates de la pubertad, he de lidiar a diario con la pubertad de mis compañeros de la humanidad en todos los ámbitos, sobre todo en el momento de compartir transporte urbano, he ahí donde hace génesis el más enchido de los odios. Los púberes creen que cuando se suben al camión toman posesión de dicho lugar, y es entonces que los asientos no sólo los ocupan ellos, sino que también sus mochilas parecen haber pagado pasaje, puesto que las llevan muy cómodos a sus costados, muy bien plantadas en los lugares que deberían corresponder no sólo a mi, sino al resto de humanidad que también va allí, incluyendo ancianos, mujeres embarazadas y mujeres con kinder a cuestas. Esto chicos ni siquiera se inmutan ante la presencia de alguien parado frente a ellos, así que siguen cantando y gritando pendejadas con sus amigos pseudocerebrados.

Otro problema abordo, además del de soportar escucharlos, verlos y olerlos es el de lidiar con ellos cuando van parados, y sí, una vez más las mochilas tienen su protagonismo en este caso. A los púberes no sólo les vale madre si ocupan un lugar que no les corresponde, sino que también se encargan de obstruir la única vía de tránsito dentro del camión, ya que ahí están, parados, con sus mochilas a la espalda donde se supone hay libros, aunque más bien parece que esos chico y chicas van preparados para la mismísima guerra,(acaso no conocen las bolsas, morrales, mochilas, étc., que se llevan de lado, con un sólo tirante?). Y no les basta joder a la humanidad tan sólo con eso, sino que además se ponen en plan mamón y por más que saben que quieres pasar, buscan la manera de impedir que logres tu cometido de llegar a la salida...

Precisamente eso es lo que me sucedió hoy, y me tuve que bajar un par de cuadras después por causa de un par de púberes como los descritos anteriormente; y es que juro que no quiero ser grosera, no quiero odiarlos...pero de verdad estos mocosos son la cosa más intolerable del mundo, al menos para mí. Si fuera un tanto más impulsiva los agarraría a bolsazos, y los patearía hasta cansarme; en esos momentos me gustaría ser una discípula del fûrer, una Irma Griese; me gustaría la mayor de las perras despiadadas en todo el universo y cobrar venganza por todas las víctimas de la banda púber.
Sin embargo,
por fortuna (o por infortunio?) me controlo y he de conformarme con desahogar mi ira con palabras, puntos y comas.

Ahh, si la vida fuera como en las caricaturas ya varios habrían sido aplastados por un artefacto marca ACME

domingo, 25 de enero de 2009

Mariposas

Tengo mariposas de muerte en la panza, mariposas con alas de hierro y arpones… tu recuerdo es de muerto y como buitres vienen contigo las mariposas.

El pecho se agita por momentos…y por momentos también los latidos y el tiempo parecen detenerse, mi tiempo se detiene, mi reloj se apaga por unos instantes para buscarte en ese espacio en que no corren las manecillas, mis sábanas añoran la sensación de tu piel, su perfume…mientras que mis pupilas intentan retenerte un momento más…

Por la noche los caballos de mi propio Apocalipsis me visitan, anuncian las desgracias que por tu amor sobre mi han caído…no soporto el olvido, el olvido aquel que nace en tu pecho y que por más que lo intento no aflora en el mío…cómo lo haces tan fácil?

Pareciera que quedé atrapada, mi tiempo se detuvo cuando decidiste borrarme de tu historia, ahora duermo en una habitación de sombras en que el único escape son los sueños en los cuales la temática recurrente es el recuerdo, los recuerdos, mis recuerdos, nuestros recuerdos…

Ya no vuelan mariposas de luz en mi interior

sábado, 29 de noviembre de 2008


Algo tienen las noches además de estrellas, luna, luces de ciudad, borrachos y putas...algo tienen que me hace tener ganas de escribir, de escuchar música y vestirme de melancolía...



Hace tiempo tuve un blog, y también lo parí de noche...un día olvidé la contraseña y se perdió en una de tantas horas, en uno de tantos ciclos marcados por el crepúsculo, en algún espacio de mi memoria; hoy decidí parir otro, hoy la noche tiene génesis...y sí, también melancolía...y música, "Baby it´s you" es la canción...."what can i do?" dice esa voz desesperada de mujer...¡hasta dan ganas de enamorarse!



Y es que sí siento algo aquí, en un rincón en el pecho, y una inquietud en las pupilas...y una ansiedad que me golpea la cabeza...yo sé que no es amor, quizá es lo que pudiera preceder a un principio de él...pero...ahhh!!...esa maldita palabra!..."PERO"...tan corta, tan ramplona, PERO siempre tan determinante, siempre tan presente...



Decidí que este fin de semana me quedaría a hacer en mi casa esas cosas que considero exquisitamente aburridas...me encerré desde ayer por allá de las cuatro de la tarde, llegué cansada, fstidiada de la semana tan demandante en la escuela...me atavié con mis ropas fodongas, con mi pants agûado de color rojo, mi sudadera del mismo color y me dispuse a ver la televisión y sin darme cuenta me quedé dormida...



Es tan placentero que Morfeo te agarre por sorpresa!...sin embargo, después de unas dos horas de soñar cosas que por el momento no recuerdo, sonó mi celular, y entonces acabó mi fiesta onírica. Era una amiga, la que es casi la única persona que marca ese número que aún no me aprendo; me platicó tonterías de esas de las que solemos hablar por celular, pero al percatarse de mi estado que fluctuaba entre la conciencia y la pérdida de la misma cesó la charla y quedó de llamar después...



Hasta ahora, sábado a las 11:30 de la noche no lo ha hecho, cosa que no me preocupa, es más, lo agradezco, me gusta desaparecer algunas veces...huir del sol, de las mañanas y tardes viajando en camión, de la gente, de los semáforos en rojo, de las voces tan conocidas y escuchadas...



Me gusta aislarme, al menos por dos días...PERO, hay cosas de las que no puedo escapar porque están más allá del plano físico, y sí están más acá, en el piso superior, enmarañándose en mi corta y negra cabellera, trepanando la memoria de mis pupilas...cosas como un "él" y un "imposible". PERO como dice la canción "What can i do!?"



En fin, el tiempo no deja de correr, y el tiempo en su carrera trae muchas cosas...por el momento no queda más que continuar sintiendo y vomitar el contenido de mis días en páginas en blanco, en noches como ésta, en noches de luna, estrellas, luces de ciudad, borrachos y putas.